
Millones de máquinas crean billones de contenidos para ajustar sus dimensiones a la perfección a la apetencia de los algoritmos y así conseguir una exposición tan rentable que cree un círculo dorado. Y debajo de todo esto queda el contenido humano, imperfecto, rico en matices y subjetividades pero inadecuado para ajustarse al rígido traje de filtros que lo que buscan no es ni la utilidad, ni el interés humano, ni por supuesto la sabiduría. El IA Slop es la espuma, el vértice perverso de la subversión algorítmica que se fusiona con los usos más putrefactos de la I.A. invadiendo toda la piel virtual ya bastante apestosa, para terminar de pudrirla. El IA slop nos hundirá como civilización cultrural en una capa de irrelevancia si no hacemos algo. ¿Qué vas a hacer tú?
